Hola a todos.
A finales de mayo estuvimos en los Esteros del Iberá, una reserva natural de Corrientes (en guaraní Iberá significa agua brillante). Aprovechando que en ese fin de semana fumigaban el centro mies, y por lo tanto, no podíamos quedarnos en casa, pues moriríamos como el resto de los bichitos, decidimos salir de la ciudad y tomarnos unos días libres. En primer lugar pensamos en las cataratas de Iguazú pero cuando vimos los Esteros por internete nos decidimos rápido. Asi que nos dedicamos a investigar por las webs y encontramos un ranchito muy lindo en el que nos ofrecían además de la estancia y la comidas, excursiones por los esteros. Buenos os contamos que los esteros estan formados por lagunas, en concreto la del iberá es una de las mas grandes, y extensiones de tierra, alguna de ellas forman islas. Hay cantidad de especies animale y vegetales, asi que estábamos en plena naturaleza.
A lo primero que nos enfrentamos fue al viaje, unos 500Km y sin salir de la provincia de Corrientes. Teníamos que recorrer 350Km de ruta y después 150Km de camino de tierra. La primera parte fue rápida y fácil, a pesar que la ruta (carretera) era nacional tenia solo un carril en ambos sentidos y las indicaciones estaban contadas. Lo peor venia en el camino de tierra, se hizo interminable, pues tardmos casi lo mismo que en el trayecto en ruta. Además cuando llegamos a la laguna teníamos que pasar por un puente de hierro y madera, que susto, pero al cruzarlo ya estábamos en la colonia Carlos Pellegrini (el pueblo). El rancho donde nos alojamos era muy sencillo y en los días que estuvimos solo nos alojábamos nosotros, asi que estábamos como en casa. La señora que nos preparaba las comidas típicas de por acá y Juan se hizo amigo de ella, le ayudaba a quitar la mesa, le daba un beso de buenas noches,…
Las excursiones estuvieron geniales. Nada mas llegar nos fuimos a visitrar la laguna en lancha. Juan al principio tenia un poco de miedo pero termino recorriendo toda la lancha. En esta excursión vimos cantidad de animales: yacarés (parecido al cocodrilo), carpinchos (los mayores roedores del mundo), ciervos de los pantanos, cantidad de de patos, pajarillos y demás aves, … a todos estos animales casi los podíamos tocar!!! El guía que nos acompañaba nos iba explicando las distintas especies. A la mañana siguiente hicimos otra excursión, esta vez a caballo. En esta paseamos por el pueblo y por un campo donde la vegetación esta intacta y cuando llueve se inunda todo hasta la panza del caballo. Esa noche comenzó a llover asi que nos quedamos en casita. A la mañana siguiente hicimos una caminata. Primero visitamos un lugar donde se expone la fauna y flora del lugar y la historia, pues en un principio esta zona era de caza hasta que la hicieron reserva y a los mismos cazadores los pusieron de guarda-parque. También nos pusieron un video en relación a todo esto. En la caminata teníamos que ver a los monos pero con el frio no quisieron salir a saludarnos, de todas formas era impresionante pasar por ese bosque pues parecía que estabas en plena selva. A la mañana siguiente después de comer fuimos de nuevo en lancha a visitar la otra parte de la laguna, tres horas duró la excursión, es enorme!!! Esta vez vimos menos animalitos por el frio y la lluvia pero a pesar de eso disfrutamos mucho pues se respiraba una tranquilidad en medio de la laguna, escuchando a los pajaritos cantar y el soplar del viento,… A la noche en el auto vimos los animales nocturnos: zorritos, ciervos, lechuzas,…
En resumen, han sido unos días de descanso donde hemos disfrutado de la naturaleza y de la familia y hemos tomado fuerza para continuar con nuestra labor.
Poder pasar unos días disfrutando en exclusiva de la familia siempre es un regalo, más -intuyo- cuando todo tu tiempo se invierte en los demás.
Me alegro mucho de que hayais pasado unos días tan estupendos. Lamento no haberos escrito antes, aunque de vez en cuando me paso por aquí para saber de vosotros.
Nos vemos en Septiembre ¿no?
Un abrazo